Vuelta a las protestas tras el Mundial con apoyo sindical y social
Una vez concluido el Mundial de fútbol, la agenda opositora argentina volvió a activarse este miércoles con una manifestación protagonizada por jubilados que protestaron contra el gobierno actual. Esta movilización contó con la articulación de la Confederación General del Trabajo (CGT) como parte de un plan de acciones sectorizadas, y congregó a diversas organizaciones sociales y sindicales como las dos ramas de la CTA, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), estatales porteños de ATE, agrupaciones de izquierda y representantes de la provincia de Buenos Aires vinculados al gobernador Axel Kicillof.
El reclamo central giró en torno a la mejora de los haberes de los adultos mayores, cuya jubilación mínima pasó desde julio de $403.302,81 a $411.989 tras la actualización mensual. Con el bono extraordinario de $70.000, cuyo pago permanece congelado desde el inicio de la gestión libertaria, el ingreso mínimo total alcanzó los $481.989, cifra que los manifestantes calificaron como una “miseria” durante la protesta.








