La emergencia médica tras el sismo

El 24 de junio, un doble terremoto sacudió el norte y centro de Venezuela, causando devastación en varias zonas y dejando a numerosos sobrevivientes en situación crítica. Desde la madrugada del 25 de junio, médicos de los estados Lara, Carabobo, Bolívar y otros se organizaron voluntariamente para desplazarse a La Guaira y ayudar a quienes resultaron afectados.

Sin planes definidos para su traslado ni alojamiento, estos profesionales sintieron un compromiso urgente por asistir, suspendiendo temporalmente sus vidas y trabajos. En especial, un grupo de médicos de Barquisimeto, capital del estado Lara, encabezado por la doctora Moleibick Paradas, fue de los primeros en llegar. Ese equipo transformó el McDonald’s de Caraballeda en un improvisado hospital donde proporcionaron atención médica y veterinaria, además de servir como centro de acopio y farmacia.

Desafíos y experiencias en la zona cero

Durante los primeros días después del sismo, el equipo apoyó a los bomberos y adaptó sus recursos para atender a las víctimas. Con insumos donados por la población durante sus recorridos, varias camillas improvisadas con sábanas y tablas sirvieron para establecer puntos de atención. La traumatóloga Laura Crespo, también proveniente de Barquisimeto, llegó a Playa Grande cerca de 36 horas después de los movimientos telúricos, ofreciendo atención médica y facilitando comunicaciones entre familiares separados por la emergencia.