Proyección de siembra y condiciones climáticas
Faltando pocas semanas para el inicio de la campaña de girasol 2026/27 en Argentina, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) presentó un análisis optimista, aunque con reservas debido al fenómeno climático El Niño, cuyo alcance e intensidad determinarán en gran medida el desarrollo del cultivo. Actualmente, se observan distintas tendencias regionales: en el norte del país, se detecta una intención firme de aumentar la siembra, favorecida por buenas reservas hídricas y la inclusión del girasol en la rotación de cultivos tras soja o maíz. En contraste, la región central manifiesta mayor interés en expandir la siembra de maíz, anticipando lluvias excesivas que podrían afectar la producción de girasol. Por su parte, el sur agrícola, donde aún restan semanas para la siembra, enfrenta un escenario incierto.
Los técnicos de la BCBA señalaron que Buenos Aires y La Pampa se perfilan como zonas clave en el crecimiento del área de girasol, previendo un aumento significativo que podría absorber hectáreas no cultivadas con trigo por dificultades de transitabilidad en la siembra fina. Sin embargo, la disponibilidad de semillas, afectada por faltantes puntuales y reservas preventivas de los productores, y las condiciones climáticas serán decisivas para la concreción de estos planes de expansión.
Distribución regional de la siembra
En el noreste argentino (NEA), tras récords de producción y recuperación de áreas en la campaña anterior, las expectativas son positivas para continuar con la expansión, sustentadas en una oferta hídrica favorable durante todo el ciclo. En el centro agrícola, algunas zonas de Santa Fe muestran caídas importantes en la intención de sembrar girasol, trasladando áreas a maíz por las previsiones de mayores lluvias, aunque otros departamentos mantienen la competitividad del cultivo.











