Anuncio presidencial y objetivo de la Asamblea Constituyente

Durante la cena anual de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), el presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, reveló que para 2027 se realizará una Asamblea Constituyente como parte de un legado importante de su administración. Esta iniciativa buscará una transformación profunda del Estado, orientada a modernizar las instituciones nacionales y fortalecer el funcionamiento del gobierno.

El mandatario enfatizó que el proceso será inclusivo, con una participación amplia y democrática de la sociedad, y descartó que tenga por objetivo alterar el equilibrio entre los poderes públicos o habilitar una posible reelección presidencial. "No será un acto político para disolver ningún poder del Estado, ni para yo poder reelegirme, ni nada que se parezca", afirmó.

Desafíos y debates sobre el mecanismo y la representación

El anuncio presidencial generó preguntas sobre cómo se convocará la Asamblea, qué métodos se emplearán para elegir a los constituyentes y cómo se garantizará la representación de los diferentes sectores sociales. Estos aspectos son clave para asegurar la legitimidad del proceso constituyente.

El analista político José Eugenio Stoute señaló que Panamá necesita una nueva Constitución, pero insistió en que el proceso debe ser original y no depender del actual Legislativo para evitar que prevalezcan intereses partidarios en lugar de un consenso democrático. De forma paralela, Maritza Cedeño, presidenta del Colegio Nacional de Abogados, expresó su apoyo a la iniciativa, pero subrayó que el mayor reto es definir un mecanismo transparente para seleccionar a los miembros de la Asamblea Constituyente, ponderando la inclusión de todos los sectores sociales.