Un rincón histórico en Sevilla
En Sevilla existen lugares que mantienen viva la esencia histórica de la ciudad, especialmente dentro de iglesias, conventos y parroquias. Uno de estos es una capilla pequeña en la nave del Evangelio de la parroquia de Omnium Sanctorum, dedicada a las Ánimas Benditas del Purgatorio. Este espacio no solo acoge oraciones por los difuntos, sino que también se ubica cerca de la plaza de abastos en la calle Feria, un lugar vital para la vida comunitaria local.
Significado de la devoción a las Ánimas Benditas
Aunque actualmente la devoción a las Ánimas Benditas no es muy arraigada entre los fieles y las misas dedicadas suelen celebrarse en noviembre o en ocasiones especiales, los altares que esperan a estas almas en purgatorio están presentes en varios templos históricos de Sevilla, como La Magdalena o San Bernardo. En Omnium Sanctorum, la pintura principal de la capilla, que llegó tras la reconstrucción de la iglesia tras la destrucción del 18 de julio de 1936, destaca la figura de Jesús, la Virgen María, San José y San Miguel Arcángel con su espada y balanza, símbolos del juicio divino.
La escultura barroca de San Miguel en la capilla
En la parte frontal de esta pintura, desde hace algunos meses, la hermandad sacramental de la Reina de Todos los Santos ha colocado una escultura procesional del arcángel San Miguel, atribuida al escultor Benito Hita de Castillo y realizada en el siglo XVIII. Esta delicada obra, que solía estar en la Sala del Patronato, ahora se exhibe en la capilla de las Ánimas Benditas y es una pieza destacada del patrimonio artístico de la cofradía.












